El colmo: Presume Tomás Figueroa que hizo del PRIEPCJ un ‘Trife pirata’
Iván García Medina
No bueno, si el presidente de la coalición Partido Revolucionario Institucional-Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Jalisco (PRI-IEPCJ), Tomás Figueroa no está tonto, a todo lo que le conviene le halla y según se desprende de su cuento chino narrado ayer en rueda de prensa -para tratar de justificar lo injustificable de su miserable actuación al frente de la institución “ciudadana” que organiza las elecciones en esta entidad-, no le basta con su chamba y convirtió a su próspero negocio, en “Sala Superior Pirata” del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal, comúnmente conocido como Trife.
Como el muchacho no salió tontito, vio que armó la revolución; que además ya le hizo el favor al torvo y nepotista senador electo del PAN, José María Martínez, y ahora le litiga “a los que se sientan agraviados”: que acudan, recomendó, a tribunales.
Y nos quiere ver los huaraches, según plasmó hoy viernes 13 de julio con gran tino el diario Mural de su dicho ayer: “La decisión de asignar una diputación plurinominal atendiendo a la cuota de género puede ser revertida (sic) en tribunales y la resolución será acatada (sic) por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), admitió el consejero presidente, Tomás Figueroa.
“Si en los tribunales nos dicen que no tenemos la razón en cuanto a la interpretación que estamos haciendo de la norma, nosotros seremos respetuosos (sic) y acataremos, como lo hemos hecho en otras situaciones", dijo ayer.
“MURAL publicó que el IEPC alteró un acuerdo para asignar una plurinominal a Faviola Martínez Martínez -hermana del diputado local, José María Martínez-, aunque la curul le correspondía al candidato del PAN por el Distrito 19, Alberto Esquer, al ser el tercero más votado.
“Figueroa explicó que la decisión se basó en preceptos constitucionales y tratados internacionales que garantizan la equidad de género y que, a juicio del Consejo General del IEPC, debe plasmarse en el registro de candidatos y en la asignación de plurinominales.
“Es un asunto, insisto, de interpretación (sic) que obliga la ley en su artículo cuarto, fracción segunda (del Código Electoral), de decir que hay que hacer una interpretación gramatical, sistemática y funcional de la norma", justificó”.
Bien, el muchacho listillo se aprendió el cliché: “que el tribunal resuelva y seré respetuoso de lo que mande”. No mi campeón, seas o no respetuoso lo que el Tribunal diga se acata, no es de que seas respetuoso o le hagas un favor. Es de que te sujetas, te cuadre o no, no porque seas “respetuoso”. Con tu respeto o sin él el tribunal tiene la última palabra.
Y por lo que declaró, cree que no se le revertirá su dicho. Efectivamente, Figueroa –o el magistrado chemista que le hizo la tarea y le dio el guión- sí interpretó bien la ley, pero NO LE CORRESPONDÍA A ÉL INTERPRETARLA, sino a los tribunales, si hay queja. A él lo que le correspondía, era decir quién quedó en tercer lugar de porcentaje y punto.
La inconforme debía ir a tribunal y hacer valer esos puntos.
Por ejemplo en Cuajimalpa 2009 el actor Adrián Rubalcava (PRD) documentó rebase de tope de gastos de campaña de Carlos Orvañanos (PAN) y no solo eso, el Instituto Electoral del DF “ahondó” motu proprio en los agravios y halló más. Bueno, por oficioso, al IEDF le sentenciaron: “por diligente” te invalido tu acuerdo. Debías de haberte sujetado a lo que te demandaron y no hurgar.
Pues así le harán, y lo que Fabiola pudo haber ganado en tribunales de derecho, se lo echó a perder el muchacho listillo del PRIIEPCJ, Tomás Figueroa.
Cuando sea magistrado electoral –el PRI y José María Martínez sí lo avalarían- entonces sí que resuelva e “interprete”, ahorita no mi campeón…