Sufre Zapopan a empresarios voraces: ayer Pablo Lemus, hoy Carlos Lomelí

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Iván García Medina
Tal para cual, son el diputado Carlos Lomeli Bolaños y el alcalde de Zapopan Pablo Lemus. Del alcalde zapopano ya no hay dudas que es un hampón y cada día aparece algo nuevo de sus atracos, pero lo novedoso es que ahora fue el primero, Lomelí, el pillado por El Universal en negocios millonarios desde el poder.
Hoy jueves 8 de junio en su sitio web, El Universal exhibe la fiesta que el legislador se trae con recursos federales. Leamos: “La administración del presidente Enrique Peña Nieto ha transferido más de mil millones de pesos a 23 empresas propiedad de congresistas federales de la actual Legislatura, o en las que ellos o sus familiares tienen participación accionaria y sillones en los consejos de administración respectivos.
“Entre los legisladores ligados a las empresas beneficiadas por partidas federales, están: Carlos Lomelí Bolaños (Morena), 505 millones de pesos; Alejandro González Murillo (Encuentro Social), 294 mdp; Francisco Gutiérrez de Velasco Urtaza (PAN), 93 mdp; María Guadalupe Alcántara Rojas (PRI), 90 mdp; y Alfredo Anaya Orozco (PRI), 67 mdp…
“…Así lo concluye una investigación de EL UNIVERSAL a partir de datos notariales, referencias patrimoniales del Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI), declaraciones de intereses en la plataforma 3de3, y la búsqueda y revisión de 375 razones sociales de empresas en el Portal de Obligaciones de Transparencia (POT) y en el sistema de compras de la Secretaría de la Función Pública: Compranet”.

Los rumores ya existían y hoy se confirman, no cabe duda que el diputado Lomeli y el alcalde Pablo Lemus están cortados con la misma tijera, de éste último se sabe que la ASEJ le fincó cargos millonarios por haber condonado a sus amigos empresarios inmobiliarios, círculo al que pertenece desde hace muchos años y evitó que ese recurso ingresara a las arcas del municipio. Todo eso en apenas 3 meses de mandato. Falta el 2016.
De Lomelí sabemos que no perdió el tiempo en San Lázaro.
En poco tiempo dieron a conocer su voracidad.

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